De dónde salen los datos
Usamos los datos abiertos que publica Renfe: los horarios programados (GTFS) y el estado de los trenes en tiempo real (GTFS-RT), que leemos cada minuto desde el 30 de septiembre de 2026. Cubren Alta Velocidad, Larga y Media Distancia. Los Cercanías no están incluidos.
Cómo medimos la llegada
Renfe informa de la próxima parada y del retraso de cada tren, pero suele dejar de informar poco antes de que llegue a su destino. Por eso la hora de llegada es una estimación: la hora programada más el último retraso conocido. Lo comprobamos siguiendo trenes a mano: en el 87 % de los casos la estimación acertó con un margen de ±3 minutos.
Qué trenes no se cuentan
Si un tren deja de aparecer en los datos lejos de su destino, o si hubo un corte en nuestra captura justo cuando llegaba, no podemos estimar su llegada con fiabilidad. Esos viajes se excluyen de las estadísticas y se indica cuántos son. Los trenes cancelados sí se cuentan.
Cuándo un tren es puntual
Un tren es puntual si llega con menos retraso que el umbral elegido en los filtros: 3, 5, 10 o 15 minutos. Por defecto, 5.
Trenes que se dividen
Algunos trenes viajan en dos partes enganchadas que se separan y terminan en destinos distintos. En las tablas y en el mapa se muestran como un solo tren, con el retraso de la parte que va peor. En las estadísticas de trayectos, cada parte cuenta en el suyo.
El mapa
Renfe publica cada minuto la posición GPS de sus trenes. La mostramos ajustada al trazado de las vías de OpenStreetMap y, entre una lectura y la siguiente, la avanzamos según el horario. Si la posición de un tren no está disponible o lleva varios minutos sin actualizarse, la estimamos a partir de su horario y su retraso.
Aviso
TengoUnRetraso es un proyecto independiente y sin ánimo de lucro, sin relación con Renfe ni con Adif. Para planificar un viaje o reclamar una compensación, consulta siempre la información oficial de Renfe.